La otra cara del artículo de Semana: la pelea contra el status quo.
Cortesia:http://www.lasillavacia.com.
Juanita León
El fin de semana pasado, la Revista Semana sacó una
carátula explicando por qué los gremios económicos y muchos empresarios estaban molestos con el Gobierno. Al día siguiente, la
Cámara Colombiana de Infraestructura, Fenalco y
Andi
desmintieron el artículo y dijeron que no estaban ‘en gavilla’ contra
el Gobierno. Sin embargo, es un hecho que muchos gremios sí han
pataleado ante medidas que buscan modernizar la forma de hacer negocios,
que le apuntan a una mayor transparencia frente a los consumidores y a
crear unos estándares más acordes con las prácticas internacionales,
sobre todo las de la OCDE.
Aquellos empresarios ineficientes y rentistas –y los gremios que les
sirven de voceros– tienen razones para estar bravos porque estos cuatro
funcionarios, que representan una nueva generación de tecnócratas
ortodoxos, han intentado eliminar privilegios que distorsionan el
mercado. Estos son algunos ejemplos de su pelea contra el status quo que
no contó Semana:
Echeverry y su viceministra Ana Fernanda Maiguashca han tomado varias decisiones de regulación en función de los consumidores tales como:
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Las tarifas de los cajeros automáticos: Echeverry sacó un decreto el
año pasado que fija un tope de 4 mil pesos por retiro de un cajero que
no pertenece a la misma red donde uno tiene su cuenta bancaria. Esto
hizo bajar las tarifas en más de 3 mil pesos por retiro. También obligó a
los bancos a avisarle a sus clientes con 45 días de antelación sobre
cualquier cambio en las condiciones del servicio y a reportar en el
extracto de fin de año cuánto le costaron los retiros de cajero.
-
Pague fácil, pague digital: el Ministerio va a
presentar un proyecto de ley en marzo que tiene al sector bancario
nervioso porque busca facilitar los micropagos vía Paypal u otros
mecanismos digitales por fuera del sector bancario, o través de celular
sin necesidad de que la gente abra una cuenta bancaria como se ha hecho
en Kenia. Esto le creará una competencia directa a los bancos pero
democratizará enormemente las transacciones financieras para la mayor
parte de la población colombiana que está desbancarizada.
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José Miguel de la Calle - Superintendente de Industria y Comercio (SIC)
Según Semana, una buena parte de la molestia de los gremios tiene
que ver con una cartilla que sacó De la Calle explicándoles a los
gremios qué tipo de prácticas la SIC consideraría anticompetitivas.
Varios gremios dijeron que lo que quería el Superintendente era acabar
con ellos. Pero en realidad la guía es una traducción de una inglesa,
europea y de la OCDE. En todo caso, si el Superintendente logra
continuar con su política, las prácticas gremiales sí darán un vuelco de
180 grados, pues tendrán que ceñirse a estándares internacionales de
manejo de información y sobre todo abstenerse de instigar prácticas
anticompetitivas como ocurre hoy en día.
La SIC ha acelerado los procesos, que antes se demoraban 21 meses
y ahora salen en siete meses. Además, con una nueva ley que acaba de
salir, las multas pasaron de un tope máximo de 1070 millones a 50 mil
millones de pesos. Y solo el año pasado las sanciones a empresas y
gremios aumentaron en un 250 por ciento frente al 2010, por un monto de
35 mil millones de pesos. Estas son algunas de las decisiones que ha
tomado la Superintendencia bajo José Miguel de la Calle:
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El ‘consenso de Acemi’: como lo contó
La Silla Vacía en su momento, La SIC sancionó con una multa de más de
mil millones de pesos a cada una de las 14 EPS, que agrupan más del 90
por ciento de los afiliados al régimen contributivo, al gremio Acemi y a
algunos representantes legales de esas EPS por ponerse de acuerdo para
negar de manera concertada y deliberada servicios de salud a las que
estaban obligadas; por intercambiar información con sus competidores con
el fin de fijar de manera indirecta el precio del servicio de
aseguramiento en salud o UPC; y por seguir instrucciones de Acemi para
falsear la información suministrada al Ministerio.
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Fendipetróleo: La SIC castigó al gremio
Fendipetróleo por instigar a las estaciones de gasolina afiliadas para
que no bajaran los precios de la gasolina durante los últimos años (ver nota)
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Sector azucarero: La SIC sancionó en
febrero de 2010 a diez de las más grandes empresas azucareras por fijar
los precios para liquidar la caña de azúcar y el alcohol carburante en
perjuicio de sus proveedores. Luego, la SIC, bajo el liderazgo de De la
Calle, encontró que Procaña, la Asociación Colombiana de Proveedores y
Productores de Caña, estaba haciendo algo parecido: reuniendo a sus
afiliados con el fin de uniformar los contratos que negociaban con los
ingenios y eliminando así la competencia.
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Las agremiaciones de hospitales: varias están
siendo investigadas y otras ya fueron sancionadas porque uniforman el
contrato para vender servicos a EPS. Lo mismo estarían haciendo
sociedades de pediatras.
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Asociaciones de centros de diagnóstico automotriz: los miembros acuerdan tarifa para la revisión de gases, que no está regulada por el Estado.
-
Caracol y RCN: la SIC sancionó
a los dos canales privados con una multa de mil millones de pesos por
firmar un contrato con la Unión Colombiana de Empresas Publicitarias,
Ucep, para comprarle a la empresa de mediciones Ibope las mediciones de
rating. En el contrato estipularon que si un tercero quería comprar los
estudios de rating de Ipobe necesitaba su autorización previa y pagar su
alta tarifa. Y al mismo tiempo, en una práctica completamente
anticompetitiva, excluyeron a los canales internacionales de acceder a
estas mediciones, que son fundamentales para la compra de pauta
publicitaria.
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Como lo contó
La Silla Vacía, Ortega ha logrado con mayor fiscalización y cerrando
huecos de evasión que en el año y medio que lleva a cargo de la
Dirección de Impuestos el recaudo creciera más del veinte por ciento y
en unos dos puntos del PIB. Pero además, ha tomado medidas que tienen a
algunos empresarios con los pelos de punta como:
-
Cierre de comercializadoras internacionales: Ortega ha cerrado más
de 1500 de estas empresas creadas para exportar bienes sin necesidad de
pagar el IVA. De esta manera, mientras las empresas grandes le hacían
un bypass al engorroso procedimiento de devolver este impuesto, las
chiquitas sí tenían que hacerlo. Pero sobre todo, varias de estas
comercializadoras internacionales terminaron sirviendo para lavar
activos. Muchas fueron creadas en Cúcuta para apoderarse
fraudulentamente de las divisas del Cadivi de Venezuela.
-
El cambio de formulario: Ortega creó un
formulario de pago de impuestos que obliga a detallar los ingresos y
gastos de tal forma que cierra esquemas de elusión. Esquemas como, por
ejemplo, registrar como prima por colocación de acciones, que son
ingresos no constitutivos de renta, rubros que se deberían registrar
como capital. O en el sector minero, por ejemplo, llevar al gasto el
arreglo de un camión, que puede valer varias decenas de millones de
dólares, en cambio de depreciarlo. O llevar los intereses al gasto, con
lo cual las sociedades pagan menos impuestos cuando por ejemplo
registran 20 millones de patrimonio pero obtienen un crédito por 3500
millones de dólares. Los gremios se han quejado que este formulario es
tan largo y tan difícil de llenar que es muy ineficiente. Pero lo que no
dicen es que así es más difícil decirle mentiras al fisco.
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Luis Guillermo Vélez - Superintendente de Sociedades
Desde que asumió su cargo, Vélez (ex blogger de La Silla Vacía)
ha tomado varias decisiones que apuntan a modernizar el sector
empresarial y a regirse por estándares modernos de gobierno corporativo
definidos por la OCDE como:
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Grupos empresariales: una nueva decisión de la
Superintendencia obliga a las empresas a revelar los vínculos que tienen
con otras empresas que dependen de la misma matriz. Esto le permite,
por ejemplo, a un acreedor saber si otra empresa del mismo grupo está
muy endeudada antes de prestarle plata a otra compañía. La
Supersociedades recientemente le impuso una
multa a la minera Glencore de 500 millones de pesos porque no reportó
que cuatro sociedades de minas en el César (CI Prodeco S.A., Carbones de
la Jagua, Consorcio Minero Unido, Carbones del Tesoro y la Sociedad
Portuaria Puerto Nuevo) estaban todas bajo el control de CI Dalima
Holding SAS. Ya antes había sancionado a Pacific Rubiales con una multa
de 100 millones de pesos por la misma razón. Como lo mostró
La Silla, la mayoría de las mineras de oro están agrupadas en cinco
grandes grupos empresariales. Pero no reportar estas empresas como parte
del mismo grupo empresarial les da unos beneficios en términos de las
licencias ambientales pues entre más grande es la empresa, mayor es el
estándar ambiental que debe cumplir. Y también tiene un impacto en el
monto de las regalías a pagar.
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Las matrices en los paraísos fiscales: una ley que está impulsando Vélez con el director de la Dian y el senador conservador Juan Mario Laserna
obligaría a las empresas extranjeras que tengan sucursal en Colombia a
informar quiénes son sus beneficiarios reales –es decir, quiénes son las
personas naturales que, en última instancia, son sus propietarios. Esta
norma evitaría la elusión de impuestos como el del patrimonio o el de
renta por parte de empresarios colombianos que han creado compañías en
paraísos fiscales y que no incluyen entre sus ingresos las utilidades
que reciben a través de estas compañías ‘extranjeras’ (ver artículo).
Aunque esta ley sigue muchos de los parámetros de la Ley Fatca de
Estados Unidos, es muy improbable que pase en Colombia dado el poderoso
lobby que intentará bloquearla.
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Responsabilidad de los administradores: la Superintencia ha comenzado a aplicar de manera más estricta la ley 222 de 1995,
que hace a los administradores de una empresa y a los miembros de las
juntas directivas responsables sobre las decisiones de la compañía. Esto
es particularmente relevante cuando hay insolvencias fraudulentas.
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